¿Cuál es la importancia de que funcionen adecuadamente los receptores en el mantenimiento de la homeostasia?
Los receptores[1] detectan información y constituyen junto a otros tipos de células, a los órganos sensoriales como: los ojos, los oídos, la nariz, las papilas gustativas y la piel. Cada tipo de receptor sensorial está especializado en detectar determinadas variaciones energéticas. |
Entre los receptores también existe un alto grado de especialización y se diferencian en la capacidad para detectar determinadas variaciones energéticas, por ejemplo, en los sonidos que escuchamos[2] y en la regulación del equilibrio[3] cuando realizamos un movimiento brusco, informaciones que son procesadas por el sistema nervioso central.
La complejidad del sistema nervioso en el hombre es mayor con respecto a otros grupos de animales. Éste ha evolucionado desde los celenterados que presentan una organización difusa[4] con dos tipos de neuronas hasta la cefalización[5] que se presenta en la mayoría de los animales.

A pesar de que el hombre es un ser racional, en ocasiones adopta conductas que pueden dañar el funcionamiento del sistema nervioso en particular y del organismo en general.









