Conclusión

Todo lo que existe en la naturaleza es materia, formada por átomos combinados en distintos niveles de complejidad.
La cualidad de la vida está determinada por el nivel de complejidad de la materia que conforma un cuerpo.
La estructura y organización de las moléculas e iones que componen a los sistemas vivientes, tiene la particularidad de conjuntarse en células, en las cuales han alcanzado un grado de organización y complejidad tal, que le permite poseer propiedades y funciones inherentes solamente a la vida, como son el metabolismo, la homeostasia, la irritabilidad, la reproducción, el crecimiento y la adaptación al entorno cambiante.
La clasificación biológica implica la comparación de caracteres entre las especies existentes.
La Nomenclatura binominal, que incluye el género y la especie, surge como una necesidad de unificar los nombres de todos los organismos conocidos y que estos sean identificados internacionalmente.
Actualmente se utiliza el sistema taxonómico propuesto por Whittaker, y la mayoría de los biólogos le agrega las propuestas hechas recientemente por Woese.
Los sistemas de clasificación de los seres vivos han cambiado a medida que las técnicas biomoleculares se hacen más sofisticadas.






