Tema: Receptores. Características generales de su estructura y función

MSc. Olaida Cañizares Peña

 

Ya sabemos que la función reguladora del sistema nervioso se basa en los reflejos. ¿Cuál es entonces, la función del sistema nervioso?

El sistema nervioso utiliza información procedente del medio ambiente y del medio interno del organismo, y mediante la utilización de información detecta, trasmite, almacena y transforma la información en respuestas adaptativas.

Estas respuestas adaptativas se producen mediante el acto reflejo, secuencia de procesos fisiológicos que comprende desde la recepción del estímulo hasta la respuesta, cuya unidad estructural es el arco reflejo, conjunto de estructuras que intervienen en el acto reflejo, como: receptor, vía aferente, modulador, vía eferente y efector.

Podemos entonces caracterizar a la regulación nerviosa, teniendo en cuenta que:

Se lleva a cabo por el sistema nervioso.

La información se conduce en forma de impulso nervioso y se trasmite de una neurona a otra.

Las vías son las fibras nerviosas.

El modulador es un órgano del sistema nervioso central.

Los efectores son músculos o glándulas que realizan las respuestas adaptativas.

El arco reflejo es la base estructural de este tipo de regulación.

El acto reflejo es la unidad funcional del sistema nervioso.

 

El ser humano en su adecuado funcionamiento necesita detectar qué ocurre dentro y fuera de su organismo, ¿cómo se logra esto?

El organismo humano presenta estructuras especializadas en detectar los cambios, llamados receptores y dependiendo del lugar de donde proceden los estímulos que detectan, se clasifican en receptores externos o internos.

Los receptores especializados en detectar estímulos procedentes del medio ambiente se clasifican como receptores externos y como receptores internos, los que están situados en el interior del organismo y captan estímulos por ejemplo: en los vasos sanguíneos y en órganos como el estómago o el corazón.

Entre los receptores externos, están: los del tacto, el gusto, el olfato, la visión y la audición y son de gran importancia ya que permiten las relaciones del organismo con el medio ambiente al detectar los estímulos, posibilitando que se produzcan respuestas adaptativas que permiten el mantenimiento de la estabilidad interna del organismo.

Los receptores del Gusto: se localizan en las papilas gustativas de la lengua y tienen como función detectar los sabores de las sustancias.

receptores

Los compuestos químicos de los alimentos se disuelven en la humedad de la boca y penetran en las papilas gustativas a través de los poros de la superficie de la lengua, donde entran en contacto con neuronas sensoriales. Cuando un receptor es estimulado por una de las sustancias disueltas, envía impulsos nerviosos al cerebro. La frecuencia con que se repiten los impulsos indica la intensidad del sabor; es probable que el tipo de sabor quede registrado en la memoria, pero además, el mismo alimento no tiene el mismo sabor cuando está frío que cuando está caliente. Cuando está caliente expulsa más gases y huele más, por lo que sentimos un sabor más intenso.

 

Los receptores del olfato: se localizan en la mucosa de la parte superior y media de la cavidad nasal y su función es captar los olores.

Las moléculas de las sustancias olorosas, presentes en el aire, al penetrar en la cavidad nasal, actúan sobre los receptores provocando su excitación. La agudeza del olfato puede educarse y también pueden acostumbrarse a determinados olores.

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La audición es un mecanismo de gran importancia ya le permite a los seres humanos conocer y reconocer en el medio ambiente una gran diversidad de señales sonoras que posibilitan que el individuo pueda orientarse y desarrollar respuestas adaptativas significativas.

En el ser humano, los órganos de la audición alcanzan la mayor complejidad anatómica; y el receptor auditivo ocupa el segundo lugar como informante de la realidad ambiental.

El mecanismo de la audición consta de varias etapas que comprenden: la captación, concentración y conducción de las ondas sonoras que se propagan en el medio aéreo, por el pabellón de la oreja, la trasmisión de las ondas por el conducto auditivo externo hasta la membrana timpánica y esta al vibrar trasmite las oscilaciones mecánicas de las ondas acústicas a la cadena de huesecillos del oído medio que actúa como un sistema de palancas que aumenta la fuerza del sonido que incide en el oído interno, que es la parte más compleja del órgano del oído, en cuyo interior están el receptor auditivo y los receptores del equilibrio; aquí es donde se transforma el estímulo mecánico en una señal eléctrica y se genera un impulso nervioso en las fibras nerviosas sensoriales que forman el nervio auditivo, que es el que posibilita que la información auditiva procedente de los dos oídos llegue a los hemisferios cerebrales.

 

 

En la piel están situados los receptores del tacto, de la temperatura y del dolor.

receptores_3Los receptores del tacto detectan el contacto y la presión de los objetos.

Los receptores del dolor avisan de las anomalías que se producen en los tejidos que forman a los diferentes órganos del organismo por lo que constituye un mecanismo protector.

Los receptores de la temperatura detectan los cambios de temperatura de la atmósfera y de los cuerpos que entran en contacto con la piel.

 


Los receptores visuales se encuentran en los ojos y detectan las imágenes.

receptores_4En el ser humano el órgano visual presenta la mayor complejidad, y constituye el primer informante de todo lo que ocurre en el medio, ya que la mayor cantidad de información procedente del medio exterior es captada por este órgano.

ojo

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