Tema: Riesgos del embarazo y del aborto

MSc Milagros Quintana

Condiciones básicas para la selección de la pareja, el matrimonio y la constitución de la familia.

La selección de la pareja es una de las decisiones más importantes en la vida de una persona. Sus efectos están presentes durante largo tiempo, aún después de terminada la relación. Generalmente las relaciones de pareja comienzan frecuentemente por una fuerte atracción física y la necesidad de contacto e intimidad psicológica y sexual. No obstante, es necesario tener en cuenta otros elementos.

Se trata de compartir gustos e intereses, favorece la comprensión mutua. También es importante intercambiar puntos de vista sobre conceptos claves para la marcha futura de la relación.

En la pareja, las personas que la integran tienen personalidad propia, con capacidades e intereses diferentes, por lo que se necesita la comprensión mutua para que se adapten el uno al otro. Por tanto, la elección no debe basarse solamente en la belleza externa, su popularidad en el grupo, sus facilidades para el baile o determinado deporte. Es necesario conocer bien al joven o a la joven que seleccionemos como pareja.

Tenemos que tener presente que, hoy en día, las perspectivas de desarrollo de los jóvenes son amplias. Tanto las muchachas como los varones pueden prepararse para la vida laboral, para aportar a la construcción de la sociedad. Por lo tanto, el saber cómo piensa enfrentar su vida futura la pareja que seleccionemos, es muy importante.

Es necesario que, tanto los varones como las muchachas, conozcan que lo fundamental para cualquier joven es aprovechar el tiempo disponible en el estudio; de esta forma, aseguran su futuro. Durante este tiempo, su organismo madura, tanto biológica como psíquicamente. Asistiendo a las actividades cotidianas de la escuela, campismo, bailes, teatros, movilizaciones agrícolas y patriótico-militares, entre otras actividades, se puede conocer a sus compañeros en sus verdaderas relaciones sociales.

El matrimonio es algo que debemos meditar profundamente, por las siguientes razones: debe estar basado en el amor recíproco de la pareja, así como en el respeto mutuo, la solidaridad y la amistad, y, en general, en el principio de igualdad de derechos del hombre y la mujer.

En nuestra sociedad, el matrimonio brinda una posición de igualdad de derechos y deberes para el hombre y para la mujer. Ambos miembros contribuyen, por igual, por medio de su trabajo, a la organización y al sostén de la vida de la familia, así como a la educación de los hijos.

Planificación familiar, embarazo precoz, embarazo no deseado. Causas y consecuencias.

La salud sexual y reproductiva, en consecuencia, entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria, sin riesgos y procrear, con libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia. Esta condición lleva implícito el derecho del hombre y la mujer a obtener información de planificación familiar, de su elección, así como de otros métodos para la regulación de la fecundidad que sean seguros, eficaces, asequibles y aceptables; el derecho a recibir servicios adecuados de atención de la salud que permitan los embarazos y los partos sin riesgos y den a las parejas las máximas posibilidades de tener hijos sanos.

La planificación familiar es el conjunto de medidas que ayudan a la pareja para evitar los nacimientos no deseados. Para lograr este objetivo es necesario que la pareja adquiera una educación adecuada sobre el sexo, los métodos anticonceptivos, la maternidad, el matrimonio y la salud familiar. En este sentido, son de gran ayuda, los servicios de salud de Cuba, los cuales orientan estas medidas, basadas en el principio de la prevención, que constituye la primera línea de la actividad para asegurar la salud de la pareja en cualquier sociedad.

Cuando se habla de embarazo precoz, nos referimos al embarazo en las muchachas que aún no son adultas. Desde los puntos de vista biológico, psíquico y social, todavía no están aptas para dedicarse a la maternidad.

Aunque las muchachas se desarrollan primero que los varones, ambos, desde la pubertad, tienen posibilidad de fecundar; pero, desde luego, los órganos genitales no han culminado su crecimiento y desarrollo, lo que trae, como consecuencia, dificultades en el embarazo. Tanto las muchachas como los varones serían responsables del embarazo sin reunir condiciones de madurez física y social para ser padre o madre.

Un gran número de las madres adolescentes tiene embarazos con riesgos, tales como: anemia, partos difíciles y niños bajos de peso; además, en la mayoría de los casos traen al mundo un hijo no deseado, el cual sufriría las consecuencias de la irresponsabilidad de sus progenitores, ya que todavía necesitan de ayuda y guía, tanto de la familia como de la sociedad.

Los riesgos de un embarazo precoz son tan graves como las complicaciones que trae el interrumpirlo por medio de un aborto; este no es el método idóneo de control de la natalidad, pues constituye una operación con riesgos anestésicos y quirúrgicos.

Por esto, es necesario que conozcas los métodos anticonceptivos que existen, que no ponen en peligro la vida de la mujer ni la del hombre. Ellos impiden la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Los métodos anticonceptivos son aquellos métodos que utiliza la pareja para evitar la fecundidad y de esta manera prevenir el embarazo no deseado. Esto le permite establecer un control de la natalidad y aplicar una planificación familiar acorde con sus intereses. Además, evita la práctica del aborto o interrupción de la gestación, con sus riesgos y secuelas. En general, los métodos anticonceptivos pueden ser: de tipo biológico, como el método del calendario y el coito interrupto; de tipo mecánicos, como el condón o preservativo y el diafragma; los dispositivos intrauterinos, como el anillo, el asa, la T; químicos locales con espermaticidas en forma de aerosol, crema y óvulos; químicos sistémicos con hormonas por vía oral o parenteral y quirúrgicos por la obstrucción de las trompas de Falopio en la mujer y de los conductos deferentes en el hombre.

Es recomendable, para los jóvenes, la utilización del condón o preservativo: consiste en una cubierta de goma fina que se coloca sobre el pene erecto e impide el paso de semen a la vagina. Además, constituye una forma de protección contra infecciones de transmisión sexual. También existe el condón femenino, pero es menos utilizado en nuestro contexto.

Es necesario que los jóvenes establezcan relaciones amorosas que den lugar a familias felices y estables, buscando el momento oportuno que tal decisión reclama.

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