Tema: Principales características de la estructura y la función de los órganos del sistema reproductor. Sistema reproductor masculino

MSc Milagros Quintana Quesada

El hombre, al igual que otros animales, presenta un sistema reproductor. Este sistema está constituido por un conjunto de órganos, propios del sexo masculino o del sexo femenino, que intervienen en la función de reproducción y garantizan la formación de otros seres semejantes a los progenitores. Para ello se distinguen tres aspectos importantes: la producción de células sexuales o gametos, la producción de hormonas sexuales y la realización de la relación coital.

En el hombre, debido al desarrollo alcanzado por el cerebro y las condiciones sociales, surge el carácter consciente en las relaciones sexuales, permitiendo las más completas expresiones de socialización, fraternidad y amor, cualidades solo de la especie humana. Esto le permite planificar su unión y descendencia, diferenciándolo sustancialmente del resto de los animales.

Características generales de la estructura y función del sistema reproductor masculino.

El sistema reproductor masculino se divide, de acuerdo con la situación de los órganos que lo componen, en dos partes: interna y externa. Los órganos genitales masculinos internos están constituidos por las glándulas sexuales masculinas o testículos; los conductos genitales masculinos o vías espermáticas, que son: conducto del epididimo, conducto deferente y conducto eyaculador. También las glándulas anexas: vesículas seminales, próstata y glándulas bulbouretrales. Los órganos genitales masculinos externos son los escrotos y el pene.

Los testículos son los órganos principales del sistema reproductor masculino, por sus funciones se identifican como glándulas. Tienen dos funciones importantes, producen los espermatozoides y hormonas sexuales.

En número de dos se encuentran ubicados en los escrotos, fuera del abdomen. Tienen forma ovalada, con una longitud aproximada de cuatro centímetros. Su estructura interna, está formada por un conjunto de tubos denominados tubos seminíferos donde se forman los espermatozoides. Separando estos tubos, existen tabiques de tejido conectivo, en los que se encuentran células especializadas en la secreción de hormonas sexuales masculinas o andrógenos.

La testosterona es la hormona masculina más importante y es la causante de los caracteres distintivos de las personas de este sexo, pues tiene efectos sobre el desarrollo de los órganos genitales masculinos (caracteres sexuales primarios), así como, otras estructuras o funciones corporales del adulto (caracteres sexuales secundarios). La secreción de estas hormonas, está regulada por las hormonas hipofisiarias.

Entre los caracteres sexuales secundarios, en la adolescencia, se destacan la mayor talla del varón. Crecen en este período muy rápidamente y alcanzan un mayor desarrollo de la musculatura esquelética. También, cambia el tono de su voz, aparece el vello en la cara, las axilas y el pubis, mayor espesor de la piel y el tamaño de la laringe, que favorece la emisión de una voz grave, típica del varón. Alcanzan un mayor desarrollo de sus órganos genitales y aparecen las primeras eyaculaciones espontáneas, generalmente durante la noche.

Los tubos seminíferos de cada testículo se agrupan a un lado de este y salen formando el epidídimo donde se almacenan los espermatozoides temporalmente. Esto permite que se mantengan a temperatura más baja que la del interior del cuerpo, lo que facilita la formación de los espermatozoides. Durante el desarrollo del feto los testículos se forman en el abdomen y descienden al escroto, generalmente antes del nacimiento.

Los conductos genitales masculinos están constituidos por un sistema de conductos excretores que se extienden desde los testículos hasta la uretra. Los conductos del epidídimo, deferente y eyaculador son los segmentos de las vías espermáticas, que tiene la función de transportar los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra.

El conducto del epidídimo es un largo conducto, con un trayecto sinuoso. Se encuentra envuelto en tejido conectivo y forma un conjunto de estructuras llamada epidídimo. Situado en el borde posterior del testículo. A continuación de este se encuentra el conducto deferente, que es también un largo conducto, de paredes gruesas que se extiende desde el epidídimo hasta el conducto eyaculador, cercano a la uretra.

El conducto eyaculador tiene un trayecto corto, que se extiende desde el lugar donde se unen el conducto deferente y la vesícula seminal, hasta la porción prostática de la uretra que atraviesa el espesor de la próstata.

En el conducto eyaculador se reciben las secreciones de las vesículas seminales que son un par de glándulas que tiene la función de producir gran parte del líquido seminal. Se encuentran situadas en la cavidad pelviana, detrás del fondo de la vejiga y lateralmente a los conductos deferentes. También el conducto eyaculador recibe las secreciones de la próstata, glándula impar, que tiene la función de secretar la mayor parte del líquido seminal. Situada también en la cavidad pelviana. Está atravesada por los conductos eyaculadores y la uretra.

Las glándulas bulbouretrales, son un par de glándulas pequeñas que se encuentran debajo de la próstata y tienen la función de secretar, durante las estimulaciones sexuales, un líquido viscoso que elimina los restos de orina que pueden haber en la uretra y neutraliza la acción irritante de esta.

Las secreciones de estas glándulas, conjuntamente con los espermatozoides y otras sustancias, constituyen el semen, también denominado esperma. Es un líquido viscoso, de aspecto generalmente homogéneo, color blanco grisáceo y olor característico, que en condiciones normales es ligeramente básico (pH 7,5). En él los espermatozoides se mueven libremente.

El pene es el órgano de la cópula en el varón, que está atravesado por la uretra. Este órgano está situado por delante de las bolsas escrotales. El glande posee numerosas terminaciones nerviosas y una hendidura que constituye el orificio externo de la uretra. Por este orificio se expulsan el semen y la orina que, por regulaciones reflejas, no salen simultáneamente.

La piel que cubre el pene forma, en el glande, un pliegue libre, denominado prepucio, que es deslizable y generalmente lo cubre en su totalidad; existen casos en que este es muy estrecho y no permite descubrir el glande, lo cual constituye una dificultad (denominada fimosis), que puede ser solucionada mediante una intervención quirúrgica. En los adolescentes, la región del cuello del pene no se encuentra queratinizada y esto los hace más vulnerables a contraer infecciones de transmisión sexual.

Ante estímulos sexuales, entre otras causas, las dimensiones del pene pueden variar considerablemente. Esto se debe a que, en su constitución interna, existen espacios que tiene la propiedad de retener gran cantidad de sangre; de las arterias, llega sangre hasta esos espacios y, ante estas estimulaciones, se provoca la erección.

El escroto es una bolsa musculosa de paredes finas, que se contrae en respuesta a diferentes estímulos, como estimulaciones sexuales, ejercicios físicos y cambios de temperatura, lo que provoca el acercamiento de los testículos al cuerpo.

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