Entre la Pedagogía y la Tecnología, media la sapiencia

Imagen2

Las tecnologías, hay del maestro que no lo vea así, hoy vienen a potenciar el aprendizaje de nuestros niños y jóvenes.

El tema de cómo llega el niño o el joven a la escuela a hacer aprensión de los contenidos, nos pone a los docentes en una posición desventajosa, más cuando muchos de nuestros docentes aún no dan el salto por la falta del universo audiovisual y tecnológico. Aspecto que no se logra saltar con una profundización de contenidos de Química, Física o Matemática…sino con otra mirada, la audiovisual y tecnológica.

El reto está en cómo los maestros trabajen la formación tecnológica y audiovisual de nuestros estudiantes.

Siempre me gusta traer a colación a Gustavo Torroella, que nos muestra cómo estudiar con eficiencia, cómo aprender a estudiar y no darle la mayor fuerza al “qué estudiar.

Debemos entonces, incluir el tema de cómo desde las tecnologías y el mundo audiovisual trabajar en nuestros estudiantes, las lecturas, reflexiones, visiones y saber leer entre líneas y haciendo lecturas “no lineales” la interpretación de hechos, fenómenos o procesos naturales y sociales.

Las tecnologías en la Educación aún requieren de muchos cambios, de cómo enfrentar el mundo audiovisual y tecnológico a escala global que se nos presenta.

Nos ciega la pasión y nos abruma tantas tecnologías. Al final ¿Cómo usarlas?, ¿en qué momento?, ¿qué problemas voy a resolver desde ellas? Son preguntas que los maestros debemos hacernos para dar el salto y para ello entremos al juego la parte pedagogica, para armar el engranaje. NO seamos los maestros resistentes al cambio, seamos amigables con esos medios que rozan a diario en el camino de nuestros estudiantes y que impactan en sus mentes ganando el terreno, pero que generalmente solo lo hacen por la emoción y ello deja la parte de la comprensión desarticulada, es ahí donde debemos ganar poder y ayudar a que esa tecnología realmente "potencie" el aprendizaje.

El cine, el video, las computadoras, el maestro, su pedagogía, los alumnos y sus intereses, viene a ser un amasijo de fuerzas físicas y virtuales, que deben ponerse de acuerdo, eso sí, para que la escuela no sea desplazada o replegada al fondo de un vacío o la razón de ser de ella no pierda su objetivo, la de formar a las nuevas generaciones en cómo preparase para ser personas con los conocimientos necesarios para sí y para el bien social.

Importante, no podemos demorarnos, pues cuando creemos que ya tenemos la base del conocimiento tecnológico para ponernos a la altura de los estudiantes y poder trabajar el proceso de enseñanza aprendizaje, la tecnología de esos días se vuelve obsoleta y nos volvemos a perder en el universo físico-virtual.

No es volvernos esclavos de lo que acontece en materia de tecnología, es aliarnos a ellas y desde nuestras posibilidades saber usarlas en los diferentes contextos en que ellas son necesarias.

Imagen1
La brecha digital es mundial no de un solo país. En eso debemos ir pensando.

Las investigaciones pedagógicas de estos tiempos deben transitar hacia el aprendizaje de los estudiantes y hacia como las tecnologías refuerzan el aprendizaje de nuestros estudiantes.

Ni las máquinas sustituyen al hombre, no al menos mientras sea el hombre el que las crea. Ni la pedagogía sola ya puede con el proceso de enseñanza aprendizaje. O se funden en un apretón de manos, donde la dirección sigue estando en manos del hombre, o vamos a un holocausto, donde el mayor sacrificado será el ser social en formación y por ende el futuro del planeta.

Comentarios


Deja un comentario