La justicia ante todo y acto seguido lo demás
Transparentes ante el fenómeno, justa medida y cambiar estrategia.
Autora: Stalina Prado Santisteban

Ni “bolas” ni “chismes para desestabilizar el proceso revolucionario” hacen que los funcionarios de nuestro Ministerio de Educación Superior den crédito de manera ligera a la información de la calle, aunque el refrán diga “Cuando el río suena es porque piedras trae”. Desde el primer momento las investigaciones comenzaron, pero tal como en otros órdenes de nuestra vida social por cuestiones de seguridad y apelando a la verdadera justicia, que caracteriza este tipo de investigaciones en nuestro país, no se podía actuar ni hacernos eco de “la bola”
NO es ésta la primera vez que un hecho de este tipo tiene lugar. Es vergonzoso y aspiramos que sobre los responsables caiga todo el peso de la ley.
Hubiese sido una derrota mayor si no se rectificara el error por justicia con nuestros educandos que en esta etapa ya esperan con anhelo el fruto de su esfuerzo, alcanzar una carrera universitaria.
Algunos hoy lloran porque salieron bien sin haber comprado el examen, otros “ hacen mutis” ahora después del error cometido y muchos entienden que la verdadera justicia está en repetir el examen para que realmente éste valide los verdaderos conocimientos que cada uno tiene. Por culpa de unos pocos adultos, se pone en riesgo la integridad mental de nuestros jóvenes en una etapa importante de toma de decisiones, ahora apelamos a que hagan gala de sus conocimientos una vez más el día 26 de mayo y aquellos que de veras tienen los conocimientos, lo podrán demostrar con total transparencia.
A los funcionarios de Educación Superior corresponde hacer una revisión en el orden organizativo y de logística que dé al traste con los que creyéndose con derechos que no se le atribuyeron, decidieron llenar sus arcas a costa de injustas acciones que solo perjudicaron al estudiantado postrero del bachillerato cubano, al bolsillo de unos cuantos padres que decidieron probar suerte en el juego y a algun que otro bloguero que aprovechó el tiempo para poner el dedo en la llaga a través de las redes tratando de desprestigiar la labor del magisterio cubano y de su Ministerio, por unos pocos “que dicen ser maestros” y que no merecen pararse delante de un aula de clases ni para ver respirar al futuro de nuestro país.
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