Lo más importante en la vida es la disciplina
Así lo considera Melquiades de Dios Leyva, fundador de la Facultad de Física de la UH y primer máster en Ciencias de Cuba en este campo de estudio
Por: Olga Díaz Ruiz
Fuente: Granma
A Melquiades de Dios Leyva le precede una historia singular. Acunado por los municipios santiagueros de Contramaestre y Palma Soriano, a más de kilómetro y medio de la Carretera Central, cursó la enseñanza primaria en la pequeña escuela de la zona, quemada por los soldados de Fulgencio Batista y reconstruida al triunfo de enero de 1959.
Desde que comencé a impartir clases en la Universidad, educar se ha convertido en un compromiso para toda la vida.
Miembro de una célula del 26 de Julio, del Ejército rebelde y del tercer Frente Oriental Mario Muñoz de la Sierra Maestra, su tenacidad y dedicación al estudio le llevaron a realizar una hazaña quijotesca fraguada en la Revolución Cubana: licenciarse en la Universidad de La Habana (UH) y convertirse en el primer máster en Ciencias Físicas del país, sin rebasar los 30 años de edad.
Natural del pueblo de Aguacate, arribó a La Habana en 1959, con 21 abriles, "rebelde y con pelo largo, y al mirar la escalinata de la colina universitaria por primera vez, me hice el firme propósito de graduarme del Alma Máter. Movido por la abnegación y el ejemplo de mis maestros de enseñanzas anteriores, me acerqué a la Física. A partir de ese momento, solo vivo para estudiar e investigar sobre esta ciencia", rememora.
Fundador de la carrera, que durante este año celebra su medio siglo de creada. De Dios recuerda que los primeros años de la especialidad fueron muy duros, pues "pocos profesores permanecieron en las aulas universitarias tras el triunfo revolucionario y los estudiantes tuvimos que enfrentar la docencia. Desde entonces, educar se ha convertido en un compromiso para toda la vida".
Profesor de Mecánica Cuántica, una de las materias más complejas y fundamentales de la carrera, ha escrito dos textos académicos que se emplean como bibliografía básica de la disciplina, ha terminado un tercero, próximo a su reproducción, y ha publicado más de 100 artículos en revistas especializadas internacionales.
Desde su experiencia, aseguró a Granma que un país que no desarrolla de manera sistemática la investigación científica en toda su amplitud, se convierte en un Estado dependiente.
En Cuba, afortunadamente hemos contado con el esfuerzo, la preparación y sobre todo la voluntad política necesaria para fomentar la ciencia y los procesos de innovación tecnológica, logrando avances sustantivos y resultados equiparados, o superiores en muchas ocasiones, a los de países altamente desarrollados, afirmó.
Asimismo, destacó que la formación integral que reciben los estudiantes de las carreras de ciencias naturales y exactas les permite, una vez graduados, incursionar en otras áreas de impacto y realizar considerables aportes al progreso económico, político y social de la Isla.
En el ámbito de la docencia, explicó con soltura que suele ser "riguroso" con los jóvenes que no se emplean a fondo, porque lo más importante en esta vida es la disciplina y la perseverancia, sin ellas, nada funciona. Y apuntó que un físico debe tener ante todo motivación, dedicación e interés por el estudio y la investigación, y mantenerse siempre al tanto de los principales avances que se producen a nivel nacional e internacional en esta materia.
De Dios es hoy Doctor en Ciencias Físicas, Profesor Titular y de Mérito de la UH, Premio por la obra de toda la vida, Premio Nacional de Física 2011 y Académico Titular, sin embargo, no abandona su esencia campesina. Con 73 años, y más de 40 en el ejercicio del magisterio, sentenció con total convencimiento: "No pienso jubilarme ni renunciar a lo que he hecho durante toda mi vida". Sin lugar a dudas, tendremos, felizmente, Melquiades para rato.
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